Necesitamos volver a participar del juego político
Los canadienses y americanos sabemos en nuestros corazones y mentes que
algo anda mal cuando observamos cómo se deteriora el medio ambiente y el
mundo. Rara vez, si es que alguna vez, tratamos de entender cómo es que esta
situación continúa empeorando. Nos encogemos de hombros y movemos la cabeza
con resignación y frustración. Muchos pensamos que una forma de abordar la
situación es a través de nuestro sistema electoral - la raíz de nuestra
democracia.
Existen dos grandes problemas con el sistema electoral de Canadá. El primer
problema es que las personas mismas han cambiado su participación en el
sistema político por un acto simple y decisivo- tirar su voto. Sus votos se
usan en políticas, candidatos y líderes, de los cuales ellos no tienen
ninguna influencia.
Sorprendentemente, poca gente realmente decide el futuro de este país.
Aproximadamente un tres o dos por ciento de nuestra población pertenece a un
partido político. Este porcentaje constituye todo lo que financieramente se
contribuye a un partido. No todos los que contribuyen con dinero participan
activamente en una Asociación del Distrito Electoral local (Constituency
Assosiation - CA). Este porcentaje se divide aun más entre todos los
partidos políticos.
A medida que las personas comunes abandonan las Asociaciones de Distritos
Electorales, dejan lugares vacantes para que otros entren y aumenten su
influencia. Aquí es donde se encuentra el problema. Aquellos con intereses
personales han llenado el vació. Esto no es en sí antidemocrático,
simplemente quiere decir que aquellos que aun están presentes representan a
un margen mínimo de la sociedad. Asimismo marcan las pautas sobre las
políticas internas y externas del gobierno.
A pesar que la mayoría de la población ignora los partidos políticos, los
ciudadanos continúan respaldando las Organizaciones No Gubernamentales (ONG)
con sus donaciones monetarias. Esperan que sus opiniones sean representadas
de alguna forma sin tener que participar personalmente.
Desafortunadamente la capacidad de las ONGs para influenciar al gobierno es
muy limitada.
La democracia es una forma de gobierno en donde cada ciudadano se
responsabiliza de sus propios asuntos. Las personas simplemente deben volver
a la lucha.
Nuestro segundo problema es el propio sistema electoral de Canadá. Canadá,
como también los Estados Unidos, heredó este sistema de Gran Bretaña a
través del gobierno colonial.
El sistema se ha degenerado, sin duda, en un dilema antidemocrático- quizás
aun más en el sur de la frontera.
Nuestro sistema se llama Mayoría Relativa (MR). Es solo una de las ocho
clases de sistemas de votos democráticos que se usan en democracias
estables. También es el menos popular por la forma en que drásticamente
distorsiona las preferencias de los votantes.
La mayoría de los países con democracias estables han abandonado
progresivamente MR por una de las tantos modelos que se basan en
Representación Proporcional (RP) (Siendo Nueva Zelanda el más reciente)
Aproximadamente 45 países democráticos de todo el mundo ahora usan el modelo
RP.
Muchas de nuestras dudas pueden disiparse si cambiamos el sistema electoral.
Permítanme citar a algunos que coinciden conmigo.
Dennos Mill, diputado liberal, escribió " Debemos abordar el problema sobre
la reforma del Senado y la idea de un debate nacional de representación
proporcional versus el sistema de Mayoría Relativa."
Michele Landsberg, columnista del diario Toronto Star, "Es hora, amigos. Es
hora que nos unamos al mundo civilizado (también Escocia, Irlanda y Gales)
y nos movamos hacia un nuevo sistema llamado representación
proporcional....Forzar un cambio gradual dependerá de nosotros, de toda
clase de votantes: marginados, insatisfechos y enemistados."
"Es absolutamente ridículo cuando el sistema electoral les da dos tercios de
los asientos a un partido que fue rechazado por el 60 % del electorado,"
comentó Larry Gordon, director de Fair Vote Canada1.
Howard Hampoton dijo, "los votos cínicos y resultados bajos en elecciones y
legislaciones que no reflejan la elección del votante puede resolverse al
adoptar un sistema de RP en Ontario. Provee un valor adicional al voto. A
diferencia del sistema MR, RP significa que la preferencia del votante está
garantizada y se reflejará en los asientos que un partido posee en la
legislatura."
El doctor Paul Lucardie de Holanda habló recientemente en Cambridge. En
respuesta a mi mail dijo, "Considero que los países tolerantes optan por RP,
ya que da voz a la minoridad. Hasta los británicos están comprendiendo esto,
al menos lo están probando en Escocia."
David Orchard (candidato líder del partido Conservador Progresista) dijo en
respuesta a mi correo, "el RP definitivamente continuará siendo un parte sin
fin en mi campaña. Es un tema que he defendido y seguido de cerca en una
década."
La Representación Proporcional puede no ser una panacea a todos nuestros
problemas, pero ayudará a mejorar nuestro sistema. Por lo menos, un sector
más grande de la sociedad tendría voz en nuestro destino.
1 Asociación formada por ciudadanos canadienses con el fin de reformar el
sistema electoral.
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